
Ojo, poco importa cómo juega. Es que los análisis suelen ser de lo más diversos.
-El pibe nuevo la rompe. ¿Viste el golazo que metió? Se gambeteó como a cuatro.
-A dos nada más. Dejate de joder. Yo me hago una fiesta con el gordito que juega de cuatro.
-Dale Euge, la clavó en el ángulo.
-Flaco no sé que partido estás viendo. Entró pegada al arquero. No me extrañaría que lo conozca y tenga todo arreglado de antemano.
Las radiografías del nuevo también suelen diferir según quien las formule. Es que muchas veces, por intentar sorprender al ojo común, alguno que otro suele caer en una peligrosa y pegajosa vergüenza.
-Qué bien que anda el pibe nuevo que traje.
-Pelado me estás jodiendo. No puede ni parar la pelota. Y está ahogado desde los quince minutos.
-Pero no le tembló nada cuando fue a patear el penal.
-Seguro, si el hijo de mil puta la tiró dos metros arriba del travesaño.
-Yo hablo de la pegada. Se nota que tiene clase. No me equivoqué al traerlo.
-¿Vos decís por la plancha de pasto que levantó?
Los contraataques son lapidarios. Es el momento de sacar una respuesta de la galera.
-Dejá, no hablemos más. Hay cosas que vos nunca vas a poder apreciar del fútbol.
Lo que es incuestionable es la facilidad con la que el nuevo se gana el puesto. Viene con un sello de talentoso. Nadie duda de que tiene que jugar y recibir la mayor de pelotas posibles. Es su deber. La situación lo amerita. Una derrota podría catapultar al Deuche a un doloroso descenso.
Por suerte, fue una victoria sin discusión. El Deutsche Bank ganó con dos goles del nuevo. Ahora sí llueven los elogios.
-Bien pibe. Una bestia hoy. Muchachos me parece que Germán se ganó un lugar.
-La verdad que sí. Te ahogaste un poquito, pero jugaste fenómeno.
-Longa pará un poquito. A veces necesitás veinte minutos para cambiar el aire.
Un nuevo campeonato está por empezar. Es necesario conocer cuáles son los recursos para la nueva temporada.
-Che, ¿a Germán no lo vamos a llamar?
-Que la chupe ese gordo. Se ahoga a cada rato.
-Pero no te olvides que gracias a él zafamos del descenso.
-Qué mierda te pasa. Es un gordito gil que se hace el Maradona.
-No se peleen muchachos. Juguemos tranqui nosotros. De última, si lo necesitamos, lo llamamos en las últimas fechas.
-Amén.